25 de febrero de 2016

Ultrasonido doppler de pene (sin caverject)

 Esta entrada es continuación de: Caverject

 Salí del consultorio del urologo con la orden del estudio en la mano. Decía 'Ultrasonido doppler de pene con y sin caverject'. Me subí a mi carro y decidí ir al laboratorio al que me mandó, para preguntar cuanto costaba el estudio y que se necesitaba para hacerselo (programar cita o ayunar o algo así). 

 Todo el camino del consultorio del úrologo al laboratorio me fui cagando de risa. Como que me dio un ataque de nervios. Ya cuando llegué al laboratorio me controlé un poco. 

 Llegué a la primera ventanilla que vi a preguntar. Quiero saber si aquí hacen este estudio, le dije a la mujer que atendía, extendiendole la hoja y señalando. Sí, me dijo, pero es muy especial, vaya allá arriba y le darán informes. 

 Arriba había dos mujeres, me acerqué a preguntarle a la más vieja. Mismo procedimiento, vengo a pedir informes sobre este estudio, dije extendiendo la hoja y señalando. Me dio la información y una tarjeta para que programara la cita. El estudio era bastante caro.

 Salí a la calle y me volvío a dar un ataque de risa nerviosa.


***

 La radióloga me hizo firmar una hoja. Se veia algo sorprendida de que alguien de mi edad estuviera realizandose ese estudio. Me preguntó quién era mi doctor y cuál era mi problema y bla bla bla. Leí atentamente la hoja antes de firmarla. Básicamente decía que no era pedo del laboratorio si yo resultaba alergico al caverject o si llegaba a pasarme un problema (que no recuerdo como nombran) de que se me quedara el pene erecto por muchísimas horas. Le pregunté qué tan probable era que alguien fuera alérgico y me respondió que casi imposible. Venga el liquido pues, respondí. 


Venga el líquido.


 La idea de que me inyectaran en el pito me ponía muy nervioso pero, al mismo tiempo, como que me excitaba un poco. 

 El estudio:

 Primero me iba a escanear el pene sin inyectarme, luego me inyectaría y me volvería a escanear. 

 Me acosté en una de esas camas de laboratorio y me bajé los pantalones y calzones hasta las rodillas. Ahí en la pantalla puedes ir viendo lo que vamos haciendo, me dijo la radiologa. Cerré los ojos y mordí mi playera. Con el aparato ese de ultrasonidos me escaneó el pito. Lo movía para un lado, para otro, para arriba, para abajo y escaneaba. Yo no quería ver la pantalla. 

 El proposito del estudio era descartar que tuviera una condición conocida como fractura de la arteria dorsal. Si se me paraba con el caverject, estaría sano; si no se me paraba requeriría cirugía. 

 Continuará...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿La radiologa te manipula el pito y nunca se te paró? O estaba culera o de verdad estás jodido.

Anónimo dijo...

¿Que pedo con Lidia? ¿Aún sigues de mariquetas llorón por ella? Otra entrada de este tema estaría chido.

Alan Dolorosa dijo...

Si no estuviera jodido no hubiera ido a que me inyectaran el pito.

Lidia... ( ._.). Ya quedó en el pasado, pero nunca me recuperé de eso.

Anónimo dijo...

Cuando leí el post anterior quería desearte que todo saliera chido, pero después me di cuenta que era una narración en pasado (o sea que el el desenlace ya había sucedido en la realidad).Sólo quería decir que yo tambor me uno a la opinión de que lo qe te pasa es mental.
sería como una sexualidad infantil eso de que sólo porque te tocaron en consulta ya se te tiene que parar, es como si un doctor no pudiera ver a sus pacientes buenotas porque awebo va a tener una erección o como esos weyes que se calientan porque por accidente alguna conductora de tv azteca dejó ver su calzón un microsegundo.
que todo te salga chido y te repongas.

Dave Aniston dijo...

Ya viene la tercera parte de la historia? quiero saber que paso

Anónimo dijo...

Ya tienes casa amigo?

donmuamua dijo...

Yo creo que todo se hubiera arreglado con una felación de la morra de 0 años sin necesidad de agujas y mucho dinero de por medio. Si no se te paraba el pito es que en verdad estas jodido y que quizás lo tuyo sea la sodomía.

Esperamos el desenlace de esta historia.