29 de diciembre de 2014

2014

 Pues está por terminar el 2014. No fue mi año. Como tampoco lo fue el pasado ni el antepasado ni el anterior...

 Me he vuelto muy amargado. Muy intolerante. Mi forma de afrontar la derrota ha cambiado. Hastío, resignación, no sé... hastío sobre todo. 

 Me pasa algo y ya es como "pues ya qué, todo es una mierda". Antes tenía esperanza y me dolían las derrotas. Sentía ganas de llorar. 

 Ahora no siento ganas de llorar. Maldigo mucho, vocífero, golpeo cosas. Me he vuelto un poco neurotico también. 

 La amargura no es algo bueno amigos. Está de la verguiux. No me soporto ni yo mismo. 

 Sin embargo, creo que avanzo. No sé hacia donde, pero estoy avanzando. No sé a donde ir, no sé qué busco, no sé en qué dirección, sólo sé que tengo que moverme. 

 Cómo no tengo claro qué tengo que hacer, he empezado a tratar de identificar lo que ya no tengo que hacer. Y creo que ahi van las cosas. 

 En cierta forma, medio extraña, creo que voy a cerrar bien el año. 

 Espero que nos vaya mejor en 2015 amigos. 

16 de diciembre de 2014

Amy Anderssen

 Ya no soy tan fan de la pornografía como lo era hace unos pocos años. Sin embargo trato de mantenerme actualizado. Ayer estaba viendo algunos videos y me encontré uno titulado "mujeres poderosas montando pene", algo así. Total que entre las muchas estrellas porno que salían, hubo una que llamó poderosamente mi atención; primero porque nunca la había visto (lo cual es remarcable ya que como todos lo saben soy un gran conocedor de pornografía) y segundo porque tiene unas inmensas chichotas (creadas quirurgicamente supongo).

 Se que a muchos no les gusta que estén tan exageradas ("ash está  muy exagerada se ve grotesca" y demás expresiones afeminadas), pero pues yo soy medio cerdo (medio cerdiux, como diría mi amigo pescadito juar juar) y si me gustó.


 Bueno igual y si son medio enfermos como yo pueden buscar videos de esta hermosa mujer llamada Amy Anderssen. 

15 de diciembre de 2014

Good Guy Cerebro

 La otra vez soñé que cogía con cierta bloguera que me gusta mucho. Fue medio extraño ya que tenía mucho que no interactuaba con ella ni nada. El sueño estuvo chido porque fue de esos sueños que se sienten reales y super detallado. Hasta el movimiento de la lengua cuando nos besabamos. No me queda más que agradecerle a mi cerebro por hacerme pasar por esa excelente experiencia virtual.

13 de diciembre de 2014

Federalismo y Juarez

 Con cada oleada de gente que sale de la estación me enamoro de dos o tres mujeres. Podría estar aquí parado por horas sin pedos, pienso. Las escudriño con la mirada. Seguramente parezco un violador. El bato no aparece, pero tuvo la cortesía de avisarme que iba a tardar. A unos pasos de mi, un muchacho ataviado con una especie de túnica blanca intenta vender unos panfletos de meditación. Su técnica es muy mala y en el rato que llevo ahi (alrededor de 20 minutos) sólo ha logrado vender uno.  Trae unos tenis azules que desentonan con el resto de su apariencia chamanesca.

 Pasan otros veinte minutos antes de que llegue el vendedor. Es muy gordo y amable. Me entrega el aparato y me invita a calarlo. Calalo tú, yo no sé nada de esto, lo quiero para regalarlo, le digo. Me hace una demostración de como funciona. No alcancé a meterle juegos, se disculpa. No hay pedo, luego investigo cómo, respondo. Cerramos el trato.

 Me estacioné muy lejos. Diez o doce cuadras, quizá más. No suelo ir al centro o sus alrededores en carro, siempre en bicicleta. Hago como 30 minutos desde mi casa en ella. 

 Camino sobre federalismo unas pocas cuadras y entonces la veo. Tardo fracciones de segundo en reconocerla. La bufanda y la forma en la que la lleva le dan cierto aire inconfundible. Parece sacada de una pelicula. Lleva la frente en alto pero la mirada baja. Vamos sobre la misma calle en dirección opuesta. 

 Mientras nos acercamos se me viene a la mente la vez que la saqué a bailar. Yo no sé bailar, nunca bailo y en mi intento por bailar con ella quedé como un verdadero imbecil. Ella sabía bailar muy bien a pesar de ser extranjera (aparentemente anglosajona). Debe ser o gringa o canadiense o alemana. De cualquier manera no me arrepiento de haberla sacado a bailar. ¿De qué otra forma podría haberla tocado?

 Yo siempre he dicho que no me gustan las güeras. De hecho la primera vez que la vi no me pareció tan atractiva. Me gustó mucho más su amiga, pelirroja de ojos claros, muy delgada. La güera es muy blanca y se le veía la cara moteada de rosa por un ligero brote de acné. El cabello amarillo ni corto ni largo, mediano.

 Pero cuando me acerqué a ella y escuché su voz y le extendí mi mano y ella la tomó y etc etc, lo demás del baile, se vino abajo mi teoría de que no me gustan las güeras. 

 Cruzamos caminos y ella nunca voltea a verme. Y aunque lo hubiera hecho, dudo que me hubiera reconocido. Y aunque lo hubiera hecho, dudo que me hubiera dirigido algún saludo o algo. Sufro. Volteo hacía atrás y veo como se aleja. Sé hacia donde va y pienso en ir también. Pero no, llevo el aparato y me estacioné muy lejos...

 Sé en donde puedo encontrarla dos días de la semana a cierta hora especifica. Lo sé, por casualidades. No es que la haya seguido. Si fuera así, no tendría problema en confesarlo en este blog. Aunque no estaría mal que la siguiera un día. Para ver en donde vive. 

 No sé nada de ella. Apenas si intercambié palabras con ella aquella vez del baile. Quisiera saber todo. De dónde es, qué hace aquí, cuándo llegó, cuándo se va, qué le gusta, etc...

 Es la segunda vez que la veo caminando por aquí a la misma hora. Y sé hacía donde va. La próxima semana le voy a hablar, me digo. 

12 de diciembre de 2014

Alan por Nancy Negatividad


Aquí un retrato de su servilleta que hizo mi amiga Nancy Negatividad (Melissa?), hace algún tiempo.



 Lo que parecen pecas en realidad son cicatrices de acné vulgaris.

 Sigan a mi amiga Nancy Negatividad en twitter, hace buenos dibujos: https://twitter.com/asthmagasm .

11 de diciembre de 2014

Muerte Derramada (Reseña)


Muerte derramada es lo más chingón que he leído en mucho tiempo.

Si bien lo avalaba la etiqueta de Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola (razón por la cual lo adquirí durante la pasada FIL), mis expectativas no eran en absoluto altas (puesto que había leído libros ganadores de ediciones anteriores del concurso y no me habían gustado mucho).

Mario Sánchez Carbajal entrega en este libro diez cuentos que entrelazados forman una novela corta. El punto de encuentro entre los cuentos es la muerte accidental de una niña de 3 años durante una balacera.

Ambientado en el violento México actual, con personajes tan partículares como policías mafiosos, trabajadoras de morgues, bailarinas exoticas liciadas, sicarios improvisados, etc., Muerte derramada muestra una visión funesta y fatalista aderezada con toques de realismo mágico (llamadas y visitas fantasmagoricas provenientes del futuro).

Por momentos me recordó a Sin City, por momentos me recordó a Chuck Palahniuk.

Violencia y muerte. Mucha muerte.

Muerte derramada es un libro que me encantaría haber escrito yo.

Habrá que estar atentos a la carrera de este joven escritor (1983) capitalino, que por lo pronto pinta muy prometedora.

Recomendadisimo.